Mucho se ha hablado sobre el papel que desempeña la figura femenina en la publicidad, y es que no es algo casual que la mujer sea imprescindible en el mundo publicitario.

En un principio y tradicionalmente el rol de la mujer ha sido el de un personaje subordinado al hombre, pero la publicidad ha evolucionado hasta tal punto que la mujer se ha convertido en un personaje independiente capaz de dar todo el sentido a lo que rodea en la publicidad a partir de las reivindicaciones feministas de los años 70.

Podemos encontrar varios estereotipos de mujer en los anuncios publicitarios, entre ellos veremos los siguientes:

  • La mujer trabajadora: se presenta como una mujer exitosa que desempeña una acción laboral en la que no necesita de la figura masculina para triunfar, sino que ella misma es económicamente independiente.

 

  • La ama de casa: en este caso la mujer es la que se ocupa de las tareas del hogar, aunque la evolución de la publicidad sitúa cada vez más al hombre compartiendo las tareas del hogar, lo cierto es que aún podemos ver en la mayoría de los casos cómo es la mujer la que domina este tipo de anuncios publicitarios.

 

 

  • La mujer sexual: los resultados en publicidad nos dicen que la mujer es el elemento perfecto para los anuncios en los que el reclamo de clientes será a través del sexo. Una mujer sensual es señal de deseo pues la seducción y la belleza son un signo de deseo sexual.

 

No sólo podemos hablar de la mujer como reclamo publicitario por su interés sexual, sino que debemos observar datos como por ejemplo que casi el 80% de las compras son realizadas por mujeres, por lo que es una estadística a tener en cuenta.

Las mujeres son las máximas compradoras, y no sólo eso, sino que el consumo de la mayor parte de la familia (hablamos de productos para el hogar, de los niños e incluso del hombre) dependen totalmente de ella.

De ahí que sea la principal protagonista tanto en la emisión del anuncio como en su recepción.

Por último, el lenguaje utilizado por la mujer en la publicidad suele estar lleno de insinuaciones que llevan al receptor a ser seducido por ella. Podemos encontrar de esta forma a la mujer actuando de compañera o complemento ideal del hombre en algunos anuncios.

El objeto principal de la publicidad es conseguir unos resultados que vienen de la mano del éxito de sus anuncios. Es por esto que los anunciantes deben buscar el máximo beneficio de productividad en función del producto o servicio ofrecido.