ASÍ HAN CAMBIADO LAS REDES SOCIALES NUESTRA FORMA DE DESCUBRIR INFORMACIÓN
Durante años, cuando queríamos encontrar algo en Internet, teníamos muy claro dónde acudir.
¿Queremos saber dónde comer? Abrimos Google.
¿Buscamos un hotel para nuestras próximas vacaciones? Google.
¿Necesitamos una receta? Google.
El buscador se convirtió en una herramienta imprescindible para nuestra vida cotidiana. Sin embargo, nuestra manera de buscar información está cambiando.
Cada vez es más habitual utilizar plataformas como TikTok, Instagram o Youtube para encontrar recomendaciones, opiniones, lugares, productos, recetas o incluso respuestas a preguntas que antes habríamos buscado directamente en Google.
Las redes sociales ya no son únicamente espacios para compartir fotografías, vídeos o momentos de nuestra vida. Se han convertido también en lugares donde descubrimos información, tendencias, productos y experiencias.
Y este cambio está modificando poco a poco nuestra relación con internet.
Las redes sociales ya no son solo para entretenerse
Durante mucho tiempo, pensamos en las redes sociales como plataformas de entretenimiento.
Entrábamos en Instagram para ver las fotografías de nuestros amigos, en TikTok para ver vídeos cortos o en Youtube para consumir contenido.
Pero el contenido de los usuarios ha evolucionado.
Ahora podemos abrir TikTok con una intención concreta. Quizá queremos saber cómo preparar una receta, buscar un restaurante, encontrar ideas para decorar nuestra casa o descubrir qué hacer en un viaje.
Y lo interesante es que la búsqueda no tiene por qué terminar ahí.
Podemos encontrar exactamente lo que estábamos buscando y, al mismo tiempo, descubrir otras cosas que no teníamos previsto buscar.
TikTok identifica esta tendencia como una evolución hacia un modelo de descubrimiento activo. Pues cada vez más personas llegan a la plataforma con una idea concreta de lo que quieren buscar y se acaban satisfaciendo de mucha más información que la deseada, hasta tal punto, que pueden satisfacerse de noticias que anteriormente no se cuestionaban y que tras poder ver esta información, poder ser resueltas gracias a esta.
¿Por qué buscamos en redes sociales?
Una de las razones es simple: las redes sociales son especialmente visuales.
Imagine que quiere conocer un restaurante antes de reservar.
Podemos buscarlo en Google y encontrar su dirección, horario, fotografías y reseñas. Pero también podemos escribir su nombre en TikTok o Instagram y encontramos con vídeos de personas que han estado allí.
De esta manera el espectador podrá ver como es el local antes de acudir a el.
Lo mismo ocurre con los viajes, la moda, la decoración, el deporte, la gastronomía o cualquier otro ámbito.
La opinión de otras personas importa
Cuando buscamos información sobre un producto o servicio, muchas veces no queremos conocer únicamente lo que dice la empresa que lo vende.
Queremos saber qué opinan las personas que ya lo han utilizado.
“¿Realmente funciona?”
“¿Merece la pena?”
“¿Tiene algún inconveniente”?
Las redes sociales permiten responder a estas preguntas a través de experiencias reales de los demás usuarios.
Un vídeo de alguien probando el producto, visitando un hotel o recomendando un restaurante puede resultar más útil para determinadas personas que una descripción comercial.
Esto no significa que toda la información que encontramos en redes sea fiable. Es importante contrastar opiniones y comprobar las fuentes. Pero sí demuestra que las experiencias de otros usuarios tienen cada vez más peso en nuestras decisiones.
Las redes también influyen en nuestras compras
Este cambio se aprecia especialmente cuando buscamos qué vamos a comprar, esto significa que una compra puede comenzar mucho antes de entrar en una tienda online.
Podemos descubrir unas zapatillas en un vídeo, buscar después opiniones sobre ellas, comparar diferentes modelos y finalmente decidir si queremos comprarlas.
La compra empieza en el momento en el que algo despierta nuestro interés.
TikTok: de los vídeos virales al buscador
Esta red social es uno de los mejores ejemplos de esta transformación.
La plataforma nació asociada al entretenimiento y a los vídeos cortos, pero cada vez tiene más importancia como herramienta de búsqueda y descubrimiento.
Y aquí encontramos una diferencia importante respecto a un buscador tradicional.
Cuando buscamos algo en Google, normalmente queremos descubrir muchas otras que nos llaman la atención.
Buscar una cosa y terminar descubriendo cinco
Todo puede comenzar con una simple búsqueda como la de una receta.
Entramos en TikTok para aprender a preparar pasta. Encontramos un vídeo que explica cómo hacerla, y mientras seguimos navegando, descubrimos un restaurante italiano, una nueva receta, un utensilio o incluso un creador de este contenido especializado.
Nuestra búsqueda inicial era muy concreta, pero el resultado ha variado mucho y ha resultado ser mucho más amplio.
Esto es lo que diferencia al descubrimiento de la búsqueda tradicional.
Como podemos ver no seguimos necesariamente un camino lineal, una búsqueda nos dirige a otra y esa segunda búsqueda puede conducirnos a algo que ni siquiera sabíamos que estábamos buscando.
¿Estamos dejando de usar Google?
La respuesta correcta es que no; Google continúa siendo una de las principales puertas de entrada a Internet.
Lo que está cambiando es el lugar donde decidimos realizar una búsqueda, dependiendo de lo que queramos encontrar se elegirá una u otra.
Las redes sociales no están sustituyendo necesariamente a los buscadores tradicionales, sino que amplían nuestras opciones para encontrar información.
¿Qué significa esto para las marcas?
Este cambio también está transformando la forma en la que las empresas se comunican.
Si las personas utilizan las redes para descubrir productos, lugares y servicios, las marcas tienen que pensar más allá de publicidad tradicional.
Ya no se trata únicamente de aparecer delante del usuario.
También es necesario ofrecer algo que merezca mucho la pena descubrir: explicar cómo funciona un producto, resolver una duda, mostrar una experiencia real o crear contenido útil.
Si conseguimos despertar la curiosidad, podemos iniciar un recorrido que termine en una visita, una recomendación o incluso una compra.
Del “buscar” al “descubrir”
Gracias a todo esto, el espectador puede saciarse de mucha más información adicional a la buscada.
Estas redes sociales hacen ver una versión real de aquello que estamos buscando, hoy en día el espectador valora mucho más una opinión real tras el uso de otra persona que lo que el comercial nos pueda decir de su producto o servicio.
Simplemente es una forma de acercarse al espectador y hacer que se sienta lo más cercano a estar en primera persona.