Si piensas que la creatividad es una virtud que sólo poseen un tipo determinado de personas. Si crees que, por otro lado, sólo la necesitan los diseñadores, los redactores publicitarios o los artistas; e incluso si piensas que, para ti, la creatividad no es necesaria o no podría aportarte absolutamente ningún beneficio, te diré lo siguiente: estás muy equivocado/a.

Somos creativos por naturaleza

En la definición de Creatividad (en la Wikipedia), no paro de ver cómo hablan de la personalidad creativa como si fuese una característica específica de cierto tipo de personas. Es cierto que un atleta que corre los 100 m lisos en las olimpiadas puede llamarse “corredor” pero también es muy cierto que no por eso yo no disponga de la capacidad de correr y, más aún, no significa que yo no pueda disfrutar corriendo.

La creatividad es una necesidad humana

Crear algo de la nada o construir nuevas cosas o ideas mediante la asociación de otras existentes es una necesidad humana. Si alguna vez lo has conseguido o realizado de forma consciente, habrás experimentado una sensación de satisfacción. De todas formas, has de saber que es algo que hacemos constante e inconscientemente. Cada vez que nos vemos en una situación nueva, estamos empleando nuestro “motor creativo” determinar cómo actuaremos al respecto. Sin embargo, nuestro mecanismo lógico tratará de asociar situaciones anteriores para determinar la mejor forma de actuar en base a nuestra experiencia, haciéndonos perder oportunidad de experimentar situaciones nuevas.

Esto quiere decir que, aunque no nos dediquemos a diseñar, decorar, redactar o cualquier otro trabajo "ligado forzosamente a la creatividad", necesitamos capacidad creativa y ésta nos aportará un gran valor para la resolución de cualquier tipo de problema y para nuestro desempeño diario, tanto en el plano personal como en el profesional.

La creatividad se puede entrenar y desarrollar

En efecto, la creatividad como habilidad puede haberse desarrollado en mayor o menor medida y puede entrenarse. Todos podemos correr aunque, dependiendo de lo que hemos entrenado, correremos más o menos rápidos y durante más o menos tiempo. Lo mismo ocurre con la creatividad, que puede entrenarse mediante una serie de ejercicios que compartiremos con vosotros/as.

Empiezas a querer hacerlo, ¿verdad?

Entrenar nuestra capacidad creativa es posible, nos aportará una gran satisfacción personal, nos hará personas con mejores capacidades para encontrar soluciones en situaciones desconocidas, romperá con ciertos bloqueos y añadirá nuevos puntos de vista a nuestra forma de ver las cosas y el mundo que nos rodea. En definitiva, entrenar y desarrollar nuestra capacidad creativa es casi tan bueno como comerse una pieza de fruta todos los días.

En próximos posts publicaremos algunos ejercicios divertidos que puedes realizar para entrenar tu capacidad creativa. Si estás interesado en ellos, puedes suscribirte y recibirás una notificación en tu correo electrónico cuando publiquemos un nuevo artículo.